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Del Diagnóstico al Tratamiento del Cáncer de Mama

El diagnóstico de cáncer de mama perturba la vida de quien lo vive, de sus familiares y de todas las personas cercanas, es por ello que debes conocer cuáles son los aspectos claves del padecimiento y estar preparada para afrontarlo.

Una vez que se ha confirmado a través de una biopsia que hay células de cáncer, se deberá planear el tratamiento. El médico/a especialista de primer contacto debe ser un oncólogo quirúrgico o un gineco oncólogo. Sin embargo, no es el único que intervendrá; así como el diagnóstico requiere de varios especialistas, para el tratamiento también se necesita la colaboración de diversas especialidades: oncología quirúrgica, oncología médica, radioterapia, anatomía patológica, cirugía plástica y en algunas mujeres psicología.

¿En qué consiste el tratamiento del cáncer de mama?

Usualmente se trata con cirugía, además puede requerir tratamiento complementario con radioterapia, quimioterapia o terapia hormonal. La cirugía y la radioterapia actúan a nivel local, sobre el tumor y alrededor; la terapia hormonal y la quimioterapia actúan tanto a nivel local como en todo el organismo (sistémica).

El tratamiento del cáncer de mama dependerá de la etapa en el que se diagnóstica y las características del tumor. Para saber el estadio se considera el tamaño del tumor y si hay afectación de los ganglios o se han diseminado las células a otras partes del cuerpo. A menor estadio (0 y I) la etapa es más temprana y tiene mejor pronóstico, por lo que el tratamiento puede ser menos agresivo.

  • Estadio 0 (carcinoma in situ)
  • Estadio I
  • Estadio II
  • Estadio IIIA
  • Estadio IIIB
  • Estadio IIIC
  • Estadio IV

Para conocer las características del tumor, se estudian las células de cáncer para ver la rapidez con las que crecen, la eficacia de los medicamentos o la posibilidad de que se puedan diseminar:

  • El tipo histológico, el tipo más frecuente es el carcinoma ductal que se origina en los conductos que llevan la leche hacia el pezón, otro tipo es el lobulillar que viene de los lobulillos que es donde se produce la leche. Hay otros tipos, pero son menos comunes, por ejemplo, la enfermedad de Paget del pezón o el cáncer inflamatorio del seno que se manifiesta como piel de naranja.
  • Pruebas de inmunohistoquímica.
    • Receptores de estrógeno y progesterona, se usan para medir la cantidad de receptores de las hormonas estrógeno y progesterona en el tejido con cáncer. Si se encuentran más receptores de lo normal, se le conoce al cáncer como positivo a estrógeno o progesterona (o ambos) y se inhiben estas hormonas para tener mejores resultados.
    • Prueba HER2/neu, se mide si hay concentraciones mayores del “receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano” (HER2/neu). Cuando hay concentraciones elevadas se le conoce al tumor como positivo a Her2. Este cáncer crece más rápido y es más probable que se disemine a otras partes del cuerpo. Se trata con medicamentos dirigidos a inhibir esa proteína, como el trastuzumab.
    • Cuando las pruebas son negativas a los receptores hormonales y al HER2/neu, el cáncer se conoce como triple negativo
  • Si el cáncer recién se diagnosticó o es una recidiva (volvió)

Otros factores que influyen para determinar el tratamiento son la edad de la mujer, sus condiciones generales de salud y si menstrúa o ya tuvo la menopausia.

Como son varios los factores que influyen, cada paciente se debe valorar de manera individual, por el grupo de especialistas que van a participar en el tratamiento, en reuniones en las que se presenta su caso y se deciden las mejores opciones, que van desde la cirugía para conservar el pecho, hasta la mastectomía total con o sin radioterapia, quimioterapia u hormonoterapia.

 

Estos son algunos términos que puedes escuchar y sus significados:

Cirugía para conservar la mama

Es una cirugía en la que se quita solo la parte donde se encuentra el tumor y un poco del tejido que la rodea. Puede ser una elección cuando el cáncer se identifica de manera temprana. También se le conoce como: cuadrantectomía, lumpectomía, mastectomía parcial, mastectomía segmentaria, tilectomía o tumorectomía.

Mastectomía radical

Es la cirugía en la que se quita toda la mama, los músculos del pecho y los ganglios linfáticos que se encuentran debajo del brazo.

Cirugía para reconstrucción del seno

En mujeres a las que se ha extirpado todo el seno una opción es la reconstrucción, este tipo de cirugía puede iniciarse desde el momento de la mastectomía, hasta que el tratamiento haya terminado o incluso varios años después. La reconstrucción de la mama puede incluir cirugía en el otro pecho para que queden parejos en tamaño y forma.

El tiempo para la reconstrucción depende de si la mujer requiere o no radioterapia después de la operación, ya que en caso de requerirla puede ser mejor retrasar la reconstrucción.

Biopsia de ganglio linfático centinela

Es la extracción de uno o varios ganglios linfáticos a donde es más probable que las células de cáncer de la mama se diseminen. Para identificar estos ganglios, el cirujano inyecta una sustancia radioactiva o un tinte azul cerca del tumor y después usa una sonda para encontrar los ganglios linfáticos teñidos con el tinte para extraerlos y enviarlos al laboratorio de anatomía patológica para investigar si tienen células cancerosas. Los primeros ganglios en absorber la sustancia son los ganglios centinela.

Quimioterapia

Es el tratamiento con medicamentos que sirve para destruir o impedir la multiplicación de las células de cáncer, puede ser vía oral, en inyección, por infusión con suero o por la piel, dependiendo del tipo de cáncer y la etapa en la que se encuentra.

Radioterapia

Es el uso de radiación de alta energía que sirve para destruir las células cancerosas y reducir el tamaño de un tumor.

Radioterapia posoperatoria.

Se dirige la radioterapia a toda la mama para disminuir la probabilidad de que el cáncer vuelva.

  • En mujeres sometidas a una cirugía de preservación de la mama,
  • cuando se encontró cáncer en cuatro o más ganglios linfáticos,
  • El cáncer se diseminó a los tejidos que rodean los ganglios linfáticos.
  • El tumor era grande.
  • El tumor está cerca o hay restos del tejido cercano a los bordes del sitio de donde se extrajo el tumor.

 Terapia sistémica posoperatoria

La terapia sistémica es el uso de medicamentos que entran al torrente sanguíneo y llegan a las células cancerosas en todo el cuerpo. La terapia sistémica posoperatoria se administra para disminuir la posibilidad de que el cáncer vuelva después de la cirugía para extirpar el tumor.

Terapia sistémica preoperatoria

La terapia sistémica es el uso de medicamentos que entran al torrente sanguíneo y llegan a las células cancerosas en todo el cuerpo. La terapia sistémica antes de la cirugía se administra para disminuir el tamaño del tumor antes de la operación.

Cáncer de mama metastásico

Es el cáncer que se ha diseminado del pecho hacia otro órgano del cuerpo, por lo general a través de los ganglios linfáticos

¿Qué preguntas deben hacerse?

Esta es una lista de preguntas que puede hacerle a su médico para entender en qué y por qué se le recomienda un tratamiento:

  • ¿Qué indican las pruebas de laboratorio?
  • ¿Cuáles fueron los resultados de los receptores de hormonas?
  • ¿Qué significa?
  • ¿Tiene alguno de los ganglios linfáticos signos de cáncer?
  • ¿Cuáles son las opciones de tratamiento?
  • ¿Cuál opción es la que más me recomienda? ¿Por qué?

Reacciones psicológicas

Es común que los sentimientos iniciales puedan ser de negación de la enfermedad o de enojo, puede también haber una etapa de negociación según las creencias religiosas, fases de depresión o angustia, pero también de aceptación y lucha. Todo depende de las experiencias previas en la vida, del carácter y de la red de apoyo emocional alrededor.

¿Qué puede hacer la pareja o familiares más cercanos?

Algunas parejas se estresan más que la mujer con cáncer por la frustración de no poder arreglar el problema, sufren de soledad cuando la mujer está en el hospital, sienten que viven en el limbo sin saber si el tratamiento funcionará, tienen dudas sobre si la pareja tendrá que cambiar su estilo de vida y trabajo, dudas de si pueden cuidar a los hijos y también son comunes los síntomas de tristeza y depresión. A veces, los problemas de pareja previos al diagnóstico de cáncer se pueden exacerbar y eso hace más difícil la situación entera.

Lo cierto es que las mujeres que tienen el apoyo de sus seres queridos tienen más probabilidades de vencer el cáncer.

Consejos prácticos

  • No se guarde los sentimientos, es importante darse la oportunidad de hablar, de expresar sus emociones de manera abierta y clara, de lo que esperan y de los miedos. Solo así se podrán dar consuelo y desarrollar la fuerza y el optimismo que se necesita para salir adelante. Hable, tome la iniciativa, aunque no sea fácil.
  • Acompañe siempre a su pareja o familiar en las visitas a la consulta o a los tratamientos, es importante cumplir con las indicaciones y no abandonar el tratamiento.
  • Lleve una libreta de notas y nunca se quede con dudas, lleve incluso las preguntas escritas. Muchas veces en la consulta y por la ansiedad todo se olvida, es mejor ir preparado/a.
  • Ayude con las tareas del día, en la casa, en la cocina, en las compras.
  • Tóquela, abrácela, muestre su cariño. Ella necesita escuchar palabras que expresen cariño, amor y optimismo
  • Si los desajustes emocionales interfieren con la vida y el tratamiento, solicite apoyo psicológico y busque grupos de ayuda

Si quiere saber más entre a la siguiente liga: cómo sobrellevar el cáncer

Factores Protectores y de Riesgo para el Cáncer de Mama

Las causas del cáncer de mama son multifactoriales, eso significa que se relacionan con varios factores que juntos interactúan para ocasionar el crecimiento anormal de las células cancerosas. El cáncer de mama se ha estudiado mucho, de tal manera que se tienen identificados los factores que nos ayudan a prevenir el cáncer y aquellos que aumentan la probabilidad de desarrollarlo.

Actualmente no hay una manera 100% efectiva para prevenir el cáncer de mama, pero si se puede disminuir el riesgo, adoptando los siguientes hábitos saludables:

Factores protectores contra el cáncer de mama.

  • Alimentación, una dieta sana y equilibrada reduce el riego de padecer cáncer, entre ellos el de mama:
    • Lleva una dieta rica en frutas y verduras, con al menos 4 o 5 porciones al día.
    • Come cereales integrales que tienen más fibra (pan integral, multigrano)
    • Agrega una porción al día de leguminosas como frijoles, lentejas, habas o garbanzos
    • Prefiere el pescado y disminuye el consumo de carnes rojas a dos veces por semana.
    • Consume las grasa buenas: aguacate, pescados, frutos secos como nueces, almendras, aceite de olivo.
    • Disminuye las grasas animales (manteca de cerdo o mantequilla)
    • Evita las bebidas azucaradas y las grasas trans (aceites hidrogenados o parcialmente hidrogenados también conocidos como manteca vegetal).
  • Haz ejercicio, hay evidencia de que la actividad física reduce el riesgo de varios tipos de cáncer, incluido el cáncer de mama, haz ejercicio por lo menos media hora al día.
  • Mantén un peso adecuado, con una alimentación sana y el ejercicio puedes mantener el peso adecuado.
  • Dar seno materno, las mujeres que amamantan tienen menos probabilidades de desarrollar cáncer de mama, mientras más tiempo dan pecho mayor es la protección.
  • No abusar del alcohol o no consumirlo, no beber más del equivalente a una copa al día.

 

Por otro lado los factores de riesgo para el cáncer de mama son:

  • Edad, a mayor edad mayor riesgo, el grupo de edad en el que se presentan más número de casos es en mujeres mayores de 50 años.
  • Antecedentes personales, si has tenido cáncer de mama en un pecho, tiene mayor riesgo de desarrollar cáncer en el mismo pecho o en el otro.
  • Antecedentes familiares, si algún miembro de tu familia como madre, hermana o hija tuvieron cáncer de mama, tienes un mayor riesgo de padecerlo.
  • Factores genéticos, los genes BRCA1 y BRCA2 producen proteínas que protegen del cáncer, cuando estos genes tienen defectos las mujeres tienen hasta un 80% de probabilidades de desarrollar cáncer de mama en algún momento de la vida.
  • Edad a la primera menstruación antes de los 11 años o la menopausia después de los 54 años de edad.
  • No haberse embarazado o tener hijos/as después de los 30 años de edad. Después del primer embarazo las concentraciones estrógenos disminuyen, las mujereres que nunca se han embarazado han tenido mayor exposición a los estrógenos.
  • Densidad mamaría, las mujeres con tejido mamario denso tienen mayor riesgo, con frecuencia la densidad de mamas se hereda, pero también se presentan en mujeres jóvenes que no han tenido hijos o que consumen alcohol.
  • Exposición a radiaciones en el torax, como radiografías de tórax, dentales o por radiaciones para el tratamiento de algún cáncer. El riesgo aumenta si la exposición es antes de los 20 años.
  • Tener sobrepeso y obesidad, en mujeres que han experimentado la menopausia y tienen sobrepeso y obesidad, existe mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama. El sobrepeso se puede asociar a una dieta rica en azúcar o grasas, como las grasas trans, que se encuentran en productos procesados y que son más dañinas que cualquier otro tipo de grasa. Con frecuencia se agrega la falta de ejercicio o actividad física.
  • Inactividad física, especialmente en mujeres después de la menopausia, nunca es tarde para comenzar, actividades como caminar o bailar pueden ser un buen inicio.
  • Consumo de alcohol y tabaco, mujeres que beben más del equivalente a una copa de alcohol al día o fuman tienen mayor probabilidad de padecer cáncer.
  • Terapia hormonal después de la menopausia, antes de iniciar terapia hormonal de reemplazo debe ser evaluada por un médico y hacer una mastografía. No se recomienda el uso de hormonales por más de cinco años.

La prevención está en tus manos, lleva una vida saludable para ti y tu familia.

Qué pueden hacer los padres para evitar el embarazo en adolescentes

Desde hace muchos años, en México, el embarazo adolescente se reconoce como un problema social de equidad y de salud reproductiva que no se ha sabido abordar con buenos resultados. A diferencia de otros países que han conseguido reducir sus cifras, en el nuestro, el embarazo adolescente tuvo un aumento entre 2009 y 2014 (con un ligero decremento en 2015). De acuerdo con la Encuesta Nacional de Dinámica Demográfica (ENADID) de 2014, la tasa de fecundidad en adolescentes (número de nacimientos por 1000 mujeres entre los 15 y 19 años de edad) aumentó y ahora es de 77.0, superior a la de 69.2 del año 2009. Los estados con la mayor tasa son Coahuila (113.5) y Nayarit (105.5) y el de menor fecundidad es la Ciudad de México con 51.9, situación que cambia de manera drástica en el Estado de México con una tasa de 82.7, superior a la del promedio nacional. La misma encuesta nos dice que a nivel nacional hay un ligero aumento en el uso de métodos anticonceptivos en adolescentes que han iniciado vida sexual, de 54.6% en 2009 a 59.0 en 2014. Por otro lado, vale la pena mencionar que la participación masculina en la anticoncepción es muy pobre pues apenas llega al 14.4%.

Las publicaciones de estudios sobre las causas, los retos y las repercusiones del embarazo adolescente en México, son casi inexistentes y no contribuyen a la elaboración de intervenciones que apoyen tanto la prevención como su atención. Al final de cuentas, el embarazo adolescente en México está lleno de estigmas y de prejuicios, y no encuentra una respuesta solidaria a las necesidades de miles de jóvenes que se embarazan año con año, encareciendo sus oportunidades para un desarrollo personal pleno.

Las causas detrás del embarazo adolescente

Tienen más riesgo de un embarazo las adolescentes que no tienen oportunidades para estudiar, para elegir una carrera o tener independencia. Cuando son discriminadas porque se favorece más a los hijos varones, pueden buscar el matrimonio temprano e iniciar una familia para compensar la falta de un proyecto personal y así encontrarle un sentido a su vida. Otros factores relevantes son la falta de comunicación con la familia, vivir violencia familiar o violencia en el noviazgo, o ser víctima de abuso sexual o de violación.  De hecho, en los embarazos de adolescentes menores de 15 años debe descartarse siempre el abuso sexual.

Así mismo, se sabe que cuando las adolescentes tienen un proyecto de vida, retrasan el inicio de su vida sexual y posponen la maternidad con el uso de métodos anticonceptivos.

El padre, la madre y la educación sexual

Se habla mucho de la importancia de la educación sexual de los y las adolescentes y que esta corresponde a madres, padres, maestros y a la sociedad en general. Los países que han tenido éxito en disminuir el embarazo adolescente, tienen programas de educación sexual con varios objetivos, entre los que se encuentran: 1) retrasar la edad del inicio de las relaciones coitales, 2) apoyar a los/as adolescentes para fortalecer su autoestima y  3) desarrollar su capacidad para tomar decisiones asertivas y fundamentadas, así sea para negarse a tener relaciones o bien para usar los métodos anticonceptivos en caso de aceptarlas.

Para quienes buscan soluciones fáciles, no se podrá disminuir el embarazo adolescente con cinturones de castidad o mensajes amenazantes sobre los peligros del ejercicio de la sexualidad, varios estudios realizados en los EUA son consistentes en encontrar que los padres de las México Americanas frecuentemente no tocan el tema de la prevención de embarazos y cuando lo hacen se enfocan en la abstinencia.

Apoyar a las hijas, significa interesarse por sus amistades, vigilarlas cuando tienen relaciones con personas mayores, poner límites y valores, respaldar su educación, alentarlas para que sean astutas, para alcanzar sus proyectos de vida y ambiciones; así como mantener una comunicación fluida y honesta sobre los temas de sexualidad.

Apoyar a los hijos es enseñarles a que no es más hombre el que comienza a tener relaciones primero, el que fuerza la relación, o el que lo hace sin estar preparado. Estar preparado significa asumir que ejercer la sexualidad tiene responsabilidades y consecuencias emocionales y físicas tanto en el hombre como en la mujer, que la responsabilidad de prevenir un embarazo también es de él y que es mejor esperar a estar listo. Un adolescente debe aprender que uno de sus mejores aliados es el condón.

Para ser felices

¿Hay una receta para la felicidad?

Si la hubiera seguramente comienza con sonreír, con la capacidad de apreciar lo que se tiene, agradecer lo que nos es dado y con no preocuparse de las cosas que no se pueden controlar. Para algunos la felicidad viene cuando menos se espera, para otros es necesario cultivarla, otros más piensan que se encuentra siempre a nuestro lado y que solo hay que darse cuenta de ella.

¿Y qué es la felicidad?

Una definición simple es: satisfacción, alegría, contento. Un estado de ánimo del que se disfruta. Sin embargo, para los grandes pensadores la felicidad es algo más que sentirse satisfecho o tener placeres y tiene que ver más con la percepción que tenemos de nosotros mismos y nuestro estado de armonía o plenitud interior.

Esa armonía es el reflejo de nuestro comportamiento y los sentimientos de virtud, honradez o bondad. También es cierto que la felicidad tiene que ver con bienes materiales, aunque es bien sabido que la riqueza no es lo que determina la felicidad.

Algunas frases sobre la felicidad y su búsqueda:

  • La felicidad del cuerpo se funda en la salud; la del entendimiento, en el saber. Tales de Mileto
  • Podría hacerse a mucha gente feliz con toda la felicidad que se pierde en este mundo. Duque de Levis
  • No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices. Robert Louis Stevenson
  • La felicidad es como una mariposa. Cuanto más la persigues, más huye. Pero si vuelves la atención hacia otras cosas, ella viene y suavemente se posa en tu hombro. Viktor Frankl
  • La felicidad consiste en hacer el bien. Aristóteles
  • La felicidad es como un beso. Debes compartirlo para disfrutarlo. Bernard Meltzer
  • La felicidad es gratitud por el presente, gozo del pasado, y fe en el futuro. Proverbio Inglés
  • La felicidad es algo que depende no de la posición, sino de la disposición. Jhon G. Pollard
  • Los seres humanos podemos ser felices por un instante, pero un instante es una ventana hacia la eternidad. Octavio Paz
  • Para ser feliz tres cosas se necesitan: la bendición de Dios, buenas obras y amistades. Lacordaire
  • La felicidad radica, ante todo, en la salud. George W Curtis

Podemos ser más felices, pero todo mundo estará de acuerdo en que una de las causas principales de infelicidad es no gozar de una buena salud.

Si quieres ser feliz, cuida tu salud, recuerda que sólo tienes un cuerpo para cuidarlo y quererlo, respeta sus necesidades: aliméntalo bien, no le des de comer exceso de grasas, azúcar o sal. Sácalo a pasear, a que haga ejercicio, relaja tu mente, dale pasatiempos divertidos, descanso suficiente y no olvides compartir tu bienestar y entusiasmo con familiares y amigos.

Ansiedad, cuando la vida es agobio.

Todas las emociones tienen un propósito y la ansiedad no es la excepción, es parte del sistema de alarma que se activa cuando nos sentimos amenazados o en peligro y se acompaña de cambios en el cuerpo que nos preparan para luchar o para huir: el corazón y la respiración se aceleran, hay tensión muscular, sudoración, las manos y piernas tiemblan, y podemos sentirnos fuertes o como gelatina, ante el aumento de adrenalina y de otras sustancias químicas.

La ansiedad es una respuesta normal que puede ser leve o muy intensa, es inmediata e instintiva, ya después nuestra parte racional procesa la situación y decide si la amenaza es real o una falsa alarma. Para la mayoría de las personas, las situaciones nuevas o desconocidas producen ansiedad; un examen nos pone nerviosos si podemos reprobar, hablar en público si nos expone a una vergüenza, caminar por una calle oscura es amenazante si existe la amenaza de un asalto, es normal sentir aprensión.

En dosis pequeñas la ansiedad nos ayuda a concentrarnos, estar alerta y a prepararnos para nuevas situaciones. Sin embargo, si la ansiedad es muy fuerte podemos sentirnos abrumados o torpes, y en situaciones extremas paralizados.

¿Qué es un trastorno de ansiedad?

Cuando sufrimos ansiedad con mucha frecuencia e intensidad, de manera que el nerviosismo es desproporcionado a la situación e interfiere con la vida diaria y la felicidad, estamos ante un trastorno de ansiedad.

Los trastornos de ansiedad son muy frecuentes, hasta una de cada cuatro personas llega a padecerlo alguna vez en su vida, afecta a cualquier edad y puede presentarse de manera repentina o gradual, es decir, aumentar poco a poco. Muchas veces la ansiedad se presenta sin que la persona sepa qué la causa. Los trastornos más comunes son:

  • Ansiedad generalizada. Es una preocupación exagerada en la que se piensa que siempre ocurrirá lo peor (escuela, trabajo, salud, seguridad de los familiares, el futuro), la vida es agobiante y se acompaña de síntomas físicos como dolor en el pecho, de cabeza, de estómago, vómitos, tensión muscular y cansancio. Es un factor de riesgo para muchas enfermedades.
  • Trastorno obsesivo compulsivo. La ansiedad toma la forma de obsesiones y compulsiones para tratar de aliviarla.
  • Fobias. Son miedos intensos a situaciones especiales o cosas que realmente no son peligrosas. Las fobias hacen que las personas eviten lo que les causa miedo
  • Crisis de angustia. Pueden ocurrir sin una razón aparente y se acompañan de palpitaciones, mareo, sensación de ahogo o entumecimientos
  • Trastorno de estrés postraumático. Es consecuencia de una experiencia del pasado traumática o aterradora, se puede acompañar del recuerdo frecuente de la experiencia con pesadillas y temor constante

¿Qué causa los trastornos de ansiedad?

Se cree que el origen es multifactorial y en el influyen: genética, bioquímica del cerebro, circunstancias estresantes de la vida o comportamiento aprendido

Por ejemplo, criarse en una familia donde otros están ansiosos, enseña a un niño a ver el mundo como un lugar amenazante. Crecer o vivir en un ambiente peligroso, con violencia familiar o comunitaria, también predispone a la ansiedad crónica.

La buena noticia es que la ansiedad se puede tratar, es importante no sufrirla solo, aprender técnicas de relajación (yoga, meditación, tai chi), dormir bien, evitar el alcohol en exceso, el tabaco y otras drogas, así como alimentarse sanamente y practicar ejercicio de manera regular.

Y por supuesto, acudir con el médico o psicoterapeuta, porque puede ser necesario apoyar con medicamentos y terapia.

Cuida tu salud

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