¿Cuál es tu riesgo para cáncer de estómago?

En el mundo, cada año ocurren alrededor de un millón de casos de cáncer de estómago; es el cuarto tumor maligno más frecuente después del de pulmón, mama, y colon y recto.  Sin embargo, como causa de muerte sube dos sitios, para ocupar el segundo lugar de mortalidad.

En México, en el año 2010, se registraron 5,599 defunciones, 3,003 en hombres y 2,596 en mujeres. La edad en la que se presenta con más frecuencia es por arriba de los 55 años y afecta más a los hombres, de hecho, en muchos países el número de casos y muertes dobla al de las mujeres.

Aunque muchas personas no presentan ninguna característica especial para desarrollar cáncer de estómago, se han identificado factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecerlo. Eliminar estos factores de riesgo es importante, ya que en la actualidad no se dispone de una prueba de detección que ayude a identificar el cáncer de estómago en sus etapas más tempranas.

Factores de riesgo

  • El consumo excesivo de sal eleva el riesgo del cáncer de estómago, las diferencias en la dieta explican las grandes variaciones de este tumor en el mundo, en China y Japón que acostumbran algunos alimentos muy salados, su presentación es alta.
  • Se ha documentado que el consumo frecuente de tocino, salchichas o jamón, que contienen químicos llamados nitrosaminas, eleva el riesgo.
  • Las personas con infección por Helicobacter pylori, una bacteria, tienen un riesgo hasta 6 veces mayor que el resto de la población. Muchas personas tienen la infección pero no todas desarrollan cáncer, por lo que se estudian otros factores que interactúan con la infección como la dieta o fumar.
  • Fumar, es un factor bien identificado, de tal manera que hasta uno de cada 5 cánceres del estómago puede deberse al cigarro.
  • Se encuentran en estudio otras exposiciones que pueden tener un mayor riesgo, por ejemplo, ser trabajador en la industria del plástico o de los asbestos.
  • Tener gastritis crónica, anemia perniciosa, pólipos gástricos, cirugía en el estómago, baja de defensas por otras enfermedades, por ejemplo VIH/SIDA, o padres o hermanos que padecieron cáncer de estómago, también eleva el riesgo.

Por otro lado, se conocen factores protectores, es decir, hábitos o condiciones que disminuyen el riesgo de desarrollar este cáncer, uno de ellos tiene que ver con la dieta y el otro con la actividad física: las personas que comen más vegetales, frutas y granos, así como las que practican actividad física frecuente, tienen la mitad de riesgo de desarrollarlo.

Síntomas de alerta

Como en otros tipos de cáncer los síntomas o signos no son exclusivos y pueden deberse a otras enfermedades, sin embargo deben conocerse para acudir al médico. En etapas iniciales se puede presentar:

  • Indigestión, inflamación, acidez estomacal o incomodidad estomacal (sobre todo después de comer).
  • Náuseas ligeras, pérdida del apetito o sensación de llenura con poca comida

En los estadios más avanzados los síntomas se hacen más intensos y se puede agregar:

  • Sangre en las heces que toman una coloración negra,
  • Dolor de estómago o vómitos,
  • Problemas para tragar o pérdida de peso sin razón conocida,
  • Color amarillento de ojos y piel o acumulación de líquidos en el abdomen,
  • Debilidad o cansancio,

Para protegerte del cáncer, lleva un vida sana, evita el cigarro, cambia tu dieta, haz ejercicio, evita automedicarte y acude al médico si tienes molestias estomacales que no desaparecen en pocos días.

Publicado en “El Gráfico” en 2012

Email: olgageorgina@gmail.com Twitter: @olgageorgina

Alzheimer, la enfermedad del olvido.

Comienza de manera tan leve que ni el paciente, ni sus familiares se dan cuenta. Al principio son pequeños olvidos que se van haciendo más frecuentes, después viene la dificultad para las tareas que requieren pensar un poco, se deja de aprender y olvidamos el nombre de las cosas que son familiares o no sabemos cómo regresar a casa. Puede ser que también perdamos el interés por lo que antes nos gustaba, el mundo deja de importar y ya no queremos relacionarnos con los demás.

A medida que progresa, lo síntomas son más claros, perdemos la personalidad, no somos capaces de leer o escribir, no sabemos quién somos, usamos unas palabras por otras, tenemos cambios súbitos en el estado de ánimo y podemos ser violentos, tener alucinaciones, delirios o inquietud.

En la etapa final, ya no entendemos el lenguaje, no reconocemos a la familia y no podemos comer, vestirnos o bañarnos solos, dependemos totalmente de los demás.

¿Qué es el Alzheimer?

El Alzheimer es la causa más común de demencia en el mundo y México no es la excepción, de acuerdo con la ENSANUT 2012, el 8% de los adultos mayores de 60 años tiene algún tipo de demencia y según las estadísticas internacionales, del 60% al 70% de las demencias son por Alzheimer. Se trata de un trastorno en el que ocurren varias alteraciones moleculares que en conjunto ocasionan oxidación y una reacción inflamatoria que lleva a la degeneración de las neuronas hasta su muerte. Se manifiesta como una enfermedad de progresión lenta pero irreversible con alteraciones de la conducta, de la comunicación y del razonamiento.

Causas

El principal factor es la edad, el 99% de los casos ocurre después de los 60 años y va aumentado con la edad, sin embargo no se considera un proceso normal del envejecimiento. Afecta más a las mujeres, a las personas con antecedentes familiares cercanos de Alzheimer en padres, hermanos o hermanas y se ha ligado a cierto tipo de genes. Otros factores importantes son padecer de presión arterial, diabetes, colesterol alto, tabaquismo u obesidad por mucho tiempo o haber sufrido golpes fuertes en la cabeza.

¿Cómo protegerse?

Identificar las causas, también ha llevado a descubrir que las personas que se atienden y llevan un mejor control de enfermedades como diabetes, hipertensión o colesterol alto, tienen menos riesgo de desarrollar la enfermedad. El ejercicio regular, una dieta con muchas verduras y frutas, los granos enteros y el consumo de grasas sanas, así como no fumar, ayuda a evitar cualquier tipo de demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer.

¿Qué hacer si se sospecha Alzheimer?

Es necesario acudir a tu clínica con el personal médico para descartar que no se trate de otro padecimiento, ya que los síntomas se pueden confundir con depresión, anemia, deficiencias de vitaminas, intoxicación por medicamentos, accidente cerebrovascular o un tumor cerebral. Son importantes el examen físico completo, especialmente el neurológico y un examen del estado mental. Para descartar otras enfermedades tal vez indiquen una tomografía o una resonancia magnética.

No existe una cura para la enfermedad, pero hay medicamentos que pueden ayudar con los síntomas. El pronóstico es variable, un paciente puede vivir entre 3 y 20 años después del diagnóstico. Para los familiares es un verdadero reto, pero deben saber que no están solos, pregunta en tu clínica por grupos o actividades de apoyo.

Cuida tu salud

Publicado en El Gráfico, en septiembre de 2014.