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El Mundo Necesita Igualdad para Progresar

El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, la fecha no es puramente un festejo, es una acto formal para reflexionar sobre los progresos, así como los retos que debemos enfrentar como países y sociedad, para tener un planeta más justo, que ofrezca igualdad de oportunidades a las mujeres, un fin que a veces parece inalcanzable, pero que sin lugar a dudas es el correcto.

Con un desarrollo cada vez más globalizado, el mundo cambia rápidamente, nuestras vidas son muy diferentes a las que tuvieron nuestros padres y a las que tienen ahora nuestros hijos e hijas. En la rapidez o inmediatez con la que se vive, tenemos varias opciones que se resumen en no cambiar o en mejorar como seres humanos y adaptarnos. Si nos decidimos por mejorar, lo que sigue es dejar atrás las costumbres y creencias que nos perjudican, pero que sobre todo hacen daño a las personas que más queremos.

Pongamos en el centro el machismo, a esas creencias y actitudes que nos hacen hablar y actuar como si los hombres fueran un ser superior y las mujeres criaturas inferiores.

¿Cuánto nos seguimos esforzando por hablar de los defectos de las mujeres, de sus temas superficiales y sus asuntos sin importancia? ¿Las mujeres están para servir y complacer al hombre? ¿Son las mujeres un complemento masculino al que hay que cuidar y proteger?

Si respondiste que sí a alguna de estas preguntas, hay una razón más para que sigas leyendo.

El resultado de vivir en una sociedad sexista trae como consecuencias: más feminicidios, más crímenes sexuales, más violencia hacia la mujer, menor nivel de escolaridad femenina, mayor tasa de embarazo adolescente, más embarazos no deseados, más complicaciones ginecológicas, más depresión, mayor probabilidad de adicciones o de infecciones de transmisión sexual y todo esto retrasa el avance de las personas, las familias y la sociedad.

Mientras las mujeres tengan menos oportunidades de estudiar y desarrollar todo su potencial, estarán condenadas a una mayor pobreza y a ser más EducarIgualvulnerables ante cualquier peligro o amenaza; lo peor es que cuando ellas formen familias o tengan hijas o hijos, crecerán en un ambiente con más privaciones y menos oportunidades.

Las mujeres tienen los mismos derechos que un hombre a la vida, a la libertad, a la autonomía, a la igualdad y la seguridad de su persona; a no ser víctimas de castigos crueles, degradantes o inhumanos; el derecho a la privacidad y a gozar del máximo estándar de salud que se pueda lograr.

¿Cómo actuar?

· Trata igual a tus hijos e hijas, dales las mismas obligaciones y derechos desde pequeños/as. cartel_juguetesnosexistascopy

· Enseña a tus hijos a no hacer bromas, chistes o repetir dichos que denigren o ridiculicen a las mujeres. Debes poner el ejemplo.

· Enseña a tus hijos que la violencia contra la mujer es contra todas las reglas y que la fuerza no es para lastimar.

· Uno de los mejores regalos que puedes hacer a tus hijas es estimularlas y apoyarlas para que tengan una  carrera y metas profesionales, así podrán tener vidas más plenas, construir familias más fuertes y tener un papel más participativo en su comunidad y en la política.

· Asegura el patrimonio económico de tus hijos e hijas por igual.

Cuando la mujer progresa, progresa toda la sociedad.

Escrito para El Gráfico el 4 de marzo de 2014.

Gobiernos deben priorizar en nutrición

La mitad de la población en el mundo tiene algún tipo de malnutrición: 805 millones de personas se van con hambre a la cama; 2 mil millones sufren carencias por falta de vitaminas o minerales; mientras que otras 2 mil millones tienen sobrepeso u obesidad. En la población infantil el problema es también desolador: 99 millones menores de 5 años tienen bajo peso y 42 millones tienen sobrepeso u obesidad.

De acuerdo con las palabras de la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Dra. Margaret Chan, una parte del mundo tiene muy poco que comer, con millones de personas que hoy enferman o mueren por falta de nutrientes, mientras que otra parte del mundo come malos alimentos en exceso  y desarrolla cada vez más obesidad, lo cual tiene también repercusiones graves sobre la salud, con una menor calidad y esperanza de vida.

https://www.youtube.com/watch?v=i3e_KUF0aBc

Ante tal escenario, del 19 al 21 de noviembre, se llevó a cabo en Roma, la Segunda Conferencia Internacional de Nutrición con la asistencia de representantes de 170 países, organizada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En la reunión se firmó la Declaración de Roma sobre Nutrición, en la que los países se comprometieron a adoptar una serie de recomendaciones y de políticas para asegurar que las personas tengan acceso a dietas sanas y sostenibles.

La Declaración de Roma sobre Nutrición, reconoce que la manera como está organizado el sistema alimentario mundial, produce muchos suministros pero también es motivo de problemas de salud pública, por lo tanto los gobiernos de los países deben:

  • Dar mayor importancia a la nutrición en las estrategias, las políticas, los planes de acción y los programas nacionales
  • Ser más activos con políticas que favorezcan la adopción de dietas sanas: informar, educar, aconsejar y fortalecer la toma de decisiones para elegir dietas sanas, por ejemplo a través de un etiquetado claro
  • Promover una mejor alimentación de las mujeres antes, durante y después del embarazo, así como la de sus bebés en los primeros 1000 días de vida con lactancia materna. La mala nutrición hace más daño en las etapas tempranas de la vida.
  • Regular para proteger a los consumidores, especialmente a los niños/as, de la comercialización y publicidad de alimentos y bebidas poco saludables
  • Tener acciones para reducir el consumo de grasas trans, grasas saturadas, azúcares y sal en los alimentos y bebidas, así como mejorar el contenido nutricional de los alimentos a través de normas y leyes.

En suma, se trata de tener un mundo mejor nutrido, sin carencias y sin excesos para disfrutar de una mejor salud, una que nos ayude a aprovechar nuestro potencial para alcanzar las metas y los sueños. Los gobiernos tienen la responsabilidad principal, pero también debe haber una corresponsabilidad de la sociedad civil, del sector privado y de la comunidad.

Por lo pronto, hagamos consciencia sobre lo que ya sabemos que nos hace mal, como los refrescos y otras bebidas azucaradas, y decidamos tener una alimentación con frutas y verduras, agua simple, más fibra y mucha menos azúcar y sal. En el fin de año que se acerca, la invitación es para cuidarse más y decidirse por mejores hábitos de salud.

 

 

Músculos y huesos sanos y fuertes

Con todos los adelantos de la medicina y en especial de la salud pública, muchos de nosotros podemos llegar a tener una larga vida, es por ello, que uno de los propósitos más importantes a tener en mente es el mantener la independencia funcional hasta el final de nuestros días. Lo que más asusta no es llegar a la vejez, sino depender de otros, para evitarlo debemos invertir en nuestro cuerpo para prevenir o retrasar en lo posible la fragilidad.

Tanto en hombres como en mujeres, los cambios hormonales propios de la edad, la inactividad física y la mala alimentación hacen que después de los 40 años se pierda hasta el 1% anual de la masa que forma los huesos. Así, a medida que aumenta la edad, los huesos son más débiles y porosos, lo que acrecienta el riesgo de una fractura aún con las caídas leves.

En México, se estima que ocurren por lo menos 100 fracturas de cadera al día en mayores de 50 años, asociadas a la osteoporosis. Lo peor: 6 de cada 10 personas que se rompen la cadera no recuperan su nivel de independencia anterior a la fractura. Lo bueno: por lo menos una de cuatro fracturas puede evitarse si se toman las siguientes medidas, desde la infancia y a través de toda la vida adulta:

  • Tener una alimentación adecuada, suficiente en calcio, vitamina D y vitamina K. Estos nutrimentos se encuentran en la leche y sus derivados como el queso o yogurt, en las leches de soya, arroz y almendra fortificadas o en tortillas de maíz, frijoles, garbanzos, lentejas, almendras, espinacas, acelgas, brócoli, repollo, sardinas o charales.
  • La actividad física fortalece los huesos, caminar, correr, subir escaleras, andar en bicicleta o bailar, el yoga o el tai chi, por mencionar las más comunes. El tai chi, se recomienda a los adultos mayores porque además mejora el equilibrio.
  • Las pesas y el trabajo que desarrollan los músculos son de especial importancia. Músculos fuertes favorecen huesos fuertes, ya que los fuerzan a reabsorber más calcio y disminuir su desgaste. El entrenamiento muscular beneficia caderas, vertebras, muñecas y costillas, que son los huesos más fáciles de fracturar. Por eso, si tienes la oportunidad de hacer pesas (peso libre o con aparatos) no la dejes pasar, tampoco el cargar las bolsas del súper aunque sea unos metros.

¿Qué afecta a nuestros músculos y huesos?Sistema_muscular

Una dieta no balanceada, sobre todo si es baja en calcio, vitaminas D y K o proteínas. Los alimentos super procesados (chatarra) que causan obesidad, son pobres en proteínas, vitaminas y minerales esenciales, por lo que se deben evitar.

El fumar, beber refrescos de cola o más de cuatro tazas de café al día alteran el metabolismo del hueso y aceleran su destrucción. Consumir alcohol en exceso daña tanto al músculo como al hueso y además favorece caídas y accidentes.

Para terminar, todos hemos escuchado la frase “órgano que no se usa se atrofia y tiende a desaparecer”. Con la falta de actividad física se debilitan todos los huesos y músculos incluyendo el corazón, a menor actividad más cansancio y se vuelve un ciclo que es necesario romper. Invierte tiempo en tu salud y muévete más, tu cuerpo responderá y cada vez será más fácil, el premio: una vida más sana y con mayor independencia hasta final de nuestros días.

Cuida tu salud

Ser madre y los riesgos del embarazo

En México tenemos una deuda muy importante con las madres, el próximo año se cumple el plazo para alcanzar los Objetivos del Milenio y aún estamos lejos de alcanzar la reducción de la mortalidad materna de 75% que se planteó hace casi 25 años. Una pregunta que no podemos dejar de hacernos es ¿por qué no logramos reducir la muerte materna?

El momento más vulnerable del embarazo es alrededor del parto, ese instante dónde surge una nueva vida es también el más cercano a la muerte.

Por ello, una manera de evaluar el acceso y la calidad de los servicios de salud es a través de la atención materna. Pero no es tan simple, son determinantes además: el estado de salud de la mujer en general, la igualdad de género, la educación, el ingreso, la cultura, el compromiso con sus derechos sexuales y reproductivos y la aplicación de la ley.

En el año 2012, se registraron 960 defunciones maternas con una razón de mortalidad de 42.3 por cada 100 mil nacimientos, casi el doble de lo que se comprometió para 2015.

Al 10 de marzo de 2014, en cifras preliminares han ocurrido 180 defunciones, nueve más que a la misma fecha en 2013, la principal causa de muerte en 49 de ellas fue la enfermedad respiratoria (¿influenza?), en segundo lugar la preeclampsia (35) y en tercer lugar la hemorragia obstétrica (28).

Se conocen tres aspectos claves para identificar y tratar las complicaciones del embarazo, cuando alguno falla, se producen demoras que pueden tener como resultado el fallecimiento de la mujer y su bebé.

  1. La búsqueda inmediata de atención médica cuando se presentan signos de alarma en un embarazo, para lo anterior es necesaria la atención prenatal en la que se apliquen las medidas de protección, se identifique un embarazo de alto riesgo, y se proporcione la información sobre los síntomas o signos para que la mujer acuda de emergencia a su clínica.
  2. El acceso universal a la atención, sin barreras de ningún tipo (organización, económicas, geográficas) para la atención del embarazo, parto y puerperio.
  3. La calidad de la atención médica, que incluye contar con el personal, instalaciones, medicamentos y equipo para resolver las complicaciones obstétricas que se pueden presentar, con un trato digno y respetuoso.

La muerte materna afecta más a las mujeres de bajo ingreso, las de menor nivel educativo, las que viven en situación de violencia y a las adolescentes. Los factores que aumentan las complicaciones son:

  • Ser menor de 20 años o mayor de 35 años
  • Padecer obesidad, desnutrición, diabetes, hipertensión, enfermedades cardiacas, de los riñones, de la inmunidad o cáncer
  • Tener una o más cesáreas previas
  • Tener cinco o más embarazos previos
  • Antecedentes de preeclampsia o eclampsia

Si tienes alguna de estas condiciones, acude con tu médico antes de embarazarte para recibir consejería y en su caso adoptar un método de planificación familiar.

Si quieres embarazarte infórmate sobre el tipo de cuidados que debes tener antes. Si ya esperas un bebé, acude a la atención prenatal, sigue las indicaciones, pregunta por los signos de alarma y prepara un plan de emergencia, por si algo sale mal.

Si estás cerca de una mujer embarazada no fumes junto a ella, trátala siempre con cortesía y consideración.

Para reflexión: una madre es el mayor recinto de amor y de apoyo, apoyemos con cariño y respeto a todas las madres.

Qué es y cómo reconocer un infarto

Imagina un corazón, más o menos del tamaño de un puño, un músculo fuerte y alegre que para latir sin descansar necesita de oxígeno y nutrientes que le llegan a través de las arterias coronarias. Ahora imagina a las arterias coronarias como unas mangueras de buen calibre, limpias y elásticas que con el paso del tiempo se van poniendo rígidas y obstruyendo con una capa de grasa, todo sin dar síntomas hasta que un mal día se tapan por completo o se rompen y forman un coágulo que bloquea el paso de la sangre, entonces la zona del corazón que alimentaba la arteria se queda sin oxígeno, muere y se daña, la persona ha sufrido un infarto.

Infarto al MiocardioLa capa de grasa y la rigidez que afectan las arterias se llama ateroesclerosis y es la causa más importante de infarto al miocardio también conocido como ataque cardíaco. En México, 195 personas mueren al día por un ataque al corazón. No todos los infartos son por ateroesclerosis, pero sí la mayoría y eso significa que un gran número se puede prevenir con hábitos de vida saludable que incluyen no fumar, no beber alcohol en exceso, hacer ejercicio, tener una alimentación sana con frutas y verduras, bajar el consumo de sal y azúcar y evitar la manteca vegetal. Gran parte del daño que se produce por ateroesclerosis comienza a edades tempranas, de ahí la importancia de cuidar la salud desde la niñez y la adolescencia.

Los infartos del corazón pueden ser desencadenados por climas extremos, o después de un estrés emocional o físico intensos, sin embargo no hay manera de predecirlos y pueden ocurrir mientras se descansa o se duerme.

Síntomas de un infarto

La mayoría de las ocasiones no se presentan todos los síntomas, sino una combinación de ellos que pueden duran alrededor de 20 minutos o que tienden a repetirse.

El síntoma más característico es un dolor, generalmente intenso, que puede sentirse como una presión que aplasta o aprieta como una banda alrededor del pecho y que se puede correr al brazo izquierdo, hombro, cuello, estómago o espalda.

Otros síntomas que pueden acompañar a un ataque cardíaco son: ansiedad, tos, mareo, desmayos, palpitaciones, dificultad para respirar, sudoración, náuseas o vómitos. Las personas con diabetes, los adultos mayores y las mujeres pueden tener síntomas menos claros como dolor de baja intensidad, fatiga o debilidad.

¿Qué hacer?

Un infarto es una urgencia médica y la sobrevivencia y la salud futura dependen de que se trate en las primeras dos horas por lo que debe acudirse de inmediato al servicio de urgencias.

La atención que se recibe, depende de la gravedad del infarto; para el diagnóstico le harán un electrocardiograma, análisis de sangre y posiblemente una arteriografía coronaria. El tratamiento médico debe ser inmediato para deshacer los coágulos y apoyar la función del corazón. Existen procedimientos especializados para aumentar el riego sanguíneo, como la angioplastia coronaria, los stents o el bypass coronario. La aplicación de estos procedimientos dependen de su disponibilidad y del estado en el que se encuentre el paciente.

Las personas que sobreviven a un ataque cardíaco tienen probabilidades más altas de sufrir otro ataque y el pronóstico va a depender de varios factores como la extensión del daño al corazón, dónde se localiza ese daño y los cuidados médicos después del infarto.

Recuerda que es mejor la prevención. Cuida tu salud.